Escribió Maurice Mességué en su libro "Mi herbario de salud", que la buena medicina tiene que explotar todos los recursos que la Naturaleza y la inteligencia humana, ponen a nuestra disposición. No hay que despreciar nada. El arte de curar, no data del siglo pasado, ni del anterior. Es innegable, que nuestros antepasados han descubierto muchas maneras de tratar tal o cual afección particular. Hay que confiar en la Naturaleza, pero sin renunciar, por ello, a los descubrimientos de la Ciencia.
Remedio natural, para no padecer resfriados.
En un cacito, se pone:
1 vaso y medio de vino blanco,
2 hojas de laurel,
1 cáscara de naranja,
1 cáscara de limón,
1 cucharadita de orégano,
1 cucharada de miel.
Se pone todo al fuego medio; cuando empiece a hervir, se deja que hierva 3 y 1/2 minutos. Se remueve suavemente una vez. Se retira del fuego; se deja enfriar y se cuela.
Se toma en dos veces, la mitad por la mañana y la otra por la noche.
Hay que tomarlo al sentir los primeros síntomas del resfriado. Haciéndolo así, los resfriados no entrarán a vuestro cuerpo.
Si os fijáis, este remedio natural tiene todo lo necesario para combatir el enfriamiento:
Vitamina C, la naranja y el limón.
El laurel, contiene un aceite esencial indicado en los enfriamientos.
El orégano es calmante y, además, ayuda a expectorar.
La miel, es un reconstituyente, ante la debilidad, que te trae el enfriamiento.
El vino blanco, es un simple mezclador de todos estos elementos. NO vale el agua.
No necesita azúcar.